CORAZON ERRANTE

Vagas por el mundo sin hallar consuelo
Te he visto sufrir tras noches de desvelo
Corazón errante qué buscas en la vida
Acaso no te has cansado de tanta subida.
Corazón errante te he visto llorar
Como también  sangrar
Aun así sabes dar amor
Entregándote sin rencor.
Cabalgas buscando ser feliz
Pero de ti escapa cual codorniz
Corazón errante ten calma
Pronto descansará tu alma.
Contigo la vida ha sido cruel
Más no por eso te has llenado de hiel
Corazón errante sigue tu camino
Con tu accionar construyes tu destino.
Corazón errante con valor de diamante
En seguida alguien verá tu luz radiante
Y te dará consuelo
Hasta que juntos lleguen al cielo.

ME DUELE QUE SUFRAS

Soy sangre de tu sangre

Emergí desde lo más profundo
De tus entrañas
Tú dolor es mi dolor
Eres la mujer que tanto amo sin condición
La que me cuidó desde mi concepción
Y quien durante toda su vida me ha dado el corazón.
En lo más profundo de mi corazón
Me  duele que sufras
Eres ternura, eres canción
Eres la mujer más grande en mi vida
Me duele que sufras
Y de tristeza  llenes tu corazón
Pero cómo no dolerme
Si te amo con toda el alma.
Me duele que sufras
Y que te hagan sufrir
Por malas decisiones de quien
Se ha cansado de ti.
Me duele que sufras
Pero ten calma
Pronto este desierto pasará
Recuerda que yo siempre a tu lado estoy.
En la soledad y en la tristeza calma
Que a partir de hoy tu vida será mejor
Y tú serás una mujer nueva.
Me duele que sufras mamá.
Autor: Edwin Yanes 🙂

BAJO LA SOMBRA DE UN ARBOL

Bajo la sombra de un árbol di mi primer beso
Cubrí tu cuerpo con embeleso
Mientras tú me pedías no hagas eso.
Bajo la sombra de un árbol nuestro amor se fortalecía
Con el trino de los pájaros que emanan alegría
Y la suave brisa que nuestros cuerpos recorría.
Bajo la sombra de un árbol te esperaba cada día.
Al anochecer dejar de pensar en ti no podía
Ansiando ver el nuevo día que a ti me uniría.
Bajo la sombra de un árbol el mundo exterior eludíamos
Pues en tal momento de pasión sólo tú y yo existíamos
Mientras a besos nos comíamos.
Bajo la sombra de un árbol fuiste mía
En la fresca campiña oriental de aquel día
Momento sublime junto a ti María.